No a los gastos innecesarios

Nuestra mayoría de edad como Centro de Negocios, en octubre cumplimos los 18 años, nos da una cierta perspectiva del comportamiento emprendedor, autónomo y empresarial.

Si fuimos de los primeros sectores que empezamos a notar que una fuerte crisis se avecinaba, nuestros clientes alemanes y franceses  (representantes de grandes multinacionales replegaban velas) y que debíamos ayudarnos los unos a los otros para poder salir de la tormenta y salvar nuestros barcos, estamos ahora capacitados para afirmar que esta crisis bien digerida puede ser parte de una historia ya pasada. Estamos en pleno renacimiento empresarial.

Pero cuidado, ciertos sectores no han aprendido de la experiencia y ciertos hábitos bastante tóxicos, están volviendo. Nos vemos en la obligación de recordar a todo aquel que viene a pedirnos información sobre nuestros despachos que no es necesario gastar de más cuando estás empezando o intentando remontar esa actividad que dejaste aparcada.

Evidentemente nos encantaría que todos nuestros despachos estuvieran al 100% con una ubicación permanente, pero es por ética que realizamos la siguiente pregunta cuando nos solicitan información: “¿Está seguro que necesita un despacho fijo?”, “bueno”, nos responden “es que quisiera empezar con una dirección, un lugar donde reunirme…..”

Es ahí cuando vemos claramente que ese cliente no necesita realmente un despacho fijo, necesita una lanzadera que el ofrezca: imagen, profesionalidad, ubicación perfecta, sala o despacho puntual…un campamento base.

Permítanos que usted gaste lo necesario, crezca, consolídese y déjenos ganarnos su confianza profesional.

No le defraudaremos.

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#AetnaNetworking

De vez en cuando nos gusta reunir emprendedores en la sala de Aetna, los invitamos a un café con pastas e impartimos una charla corta de algún tema interesante.

El pasado viernes hicimos venir a nuestra amiga Olga, que forma parte de la empresa familiar Blai Limousines porque nos explicara sus vivencias para conseguir entrar al mercado americano.

No éramos muchos, pero esto no restó interés a la jornada. Compartimos experiencias, opiniones y lo más importante nos reímos mucho.

Escuchar a Olga fue enriquecedor y sobre todo muy ameno. Ella es una persona sencilla, lógicamente muy orgullosa de todos los hitos conseguidos por su empresa, pero nos lo transmitió sin soberbia, con humildad y con muchas ganas de compartir todo lo que vivió ella en los dos años que estuvo en Nueva York.

Todo el mundo se marchó encantado y no os negaremos que nosotros felices al darnos cuenta que una vez más el #AetnaNetworking había sido todo un éxito.

Os avisamos por el próximo 🙂

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¿Recuerdo o trasto?

Todos tenemos en casa un objeto que nos resistimos a tirar, que nos encanta y que nos trae buenos recuerdos. El típico que cuando lo vemos, por bonito o feo que sea, nos transporta a una nube de felicidad y queremos que esté en nuestro hogar siempre.

Siempre, hasta que viene alguien y te dice: “Pero ¿todavía guardas estooooo? ¡Menudo trasto!”

¡Qué mal sienta esa palabra! ¿¿Cómo en cuestión de segundos puede pasar un recuerdo a trasto?? Simplemente por el valor sentimental que le demos. Para la visita tu recuerdo es un trasto pero para ti es el objeto más especial que guardas en tu hogar.

En el caso por ejemplo de un regalo que recibimos de una pareja, amistad… Nos hace mucha ilusión, la tenemos como oro en paño hasta que por causas “x” esa relación termina y se transforma en “sentimiento cero”. Evidentemente ese objeto que era recuerdo pasa a ser un trasto en un pestañeo ¿o no?

 

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El misterio del billete de 50€

No sé si a vosotros os pasa pero os puedo asegurar que a mí sí.

No tengo por costumbre llevar mucho dinero en el billetero pero algo llevo por si acaso tengo que coger un taxi o para comprar el pan o bien la tarjeta no funciona o mil cosas.

Entre billetes y monedas puedo llevar como mucho 50€, no necesito más, Y “vaig fent”, pueden durarme más o menos en función de los gastos, como todo el mundo, ahora una cosa tengo comprobada. Enfatizo: Comprobadísima… puedo tener durante días un billete de 50€ que es cambiarlo para pagar algo… que chicos… rápidamente desaparece el cambio y lo que ¡resta de los 50!

Posiblemente exista un “Triángulo de las Bermudas” o una “Twilight Zone” donde va a parar todo el dinero que tiene como origen un billete de 50€, porque no es normal.

Quizás es un magnetismo creado por los cajeros automáticos. Vas al cajero y a la que puede “Zasca” un billete de 50 va a parar a tus manos, lo llevas unos días como compañero, vas gastando las moneda o los billetes pequeños, de repente lo sabes “lo tengo que cambiar, no tengo más remedio”, lo entregas, lo miras con pena mientras piensas… “adiós compañero en poco tiempo tendré que ir al cajero”.

Te echaré de menos.

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Decálogo del buen humor

En Aetna tenemos muchos motivos para acabar esta semana con una gran sonrisa y hemos pensado hacer un decálogo para compartirlo con todos vosotros.

1º Es viernes.

2º Nos han regalado una caja de galletas y una de bombones.

3º Hemos superado una semana de obras en la finca con percutor para desembaldosar un patio interior que algún arquitecto iluminado diseñó como si fuera la pared de un baño.

4º Encaramos con optimismo una semana con más de obras pero cortita.

5º La próxima semana tendremos unos días extras de fiesta que nos irán muy bien para descansar todavía más.

6º Una clienta nueva nos ha dicho muchos piropos de Aetna, que si el espacio que si la web que si nosotros.

8º Las 3 mosqueteras nos hemos comprado unos bolígrafos rosas y morados chulísimos.

9º Uno de los puntos más importantes, tenemos trabajo.

10º Y el más importante sin duda, tenemos salud.

Así que a disfrutar del viernes, de la semana y de la vida en general 🙂

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Grrr!

Aquí tenéis una serie de situaciones que realmente me dan mucha, mucha rabia y que quiero compartir con vosotros para saber si también os ha pasado al menos una de ellas alguna vez.

Si es que no, por favor ¡mentidme!

1- Desvelarme creyendo que aún es madrugada, volver a coger el sueño y a los dos minutos suena el despertador….Grrr!

2- Querer ver algo por televisión y para ello me preparo un buen café con leche, me enrollo con mi manta favorita, pongo los teléfonos a mano y cuando ya me he acomodado, ver el mando a distancia a la otra punta del comedor… Grrr!

3- Hacer la lista de la compra y cuando llego al supermercado darme cuenta que me la he dejado en casa…Grrr!

4- Que se encalle la cremallera del anorak (abrochado hasta la barbilla) justo cuando he entrado en algún lugar con la calefacción a tope y empezar a tener sensación de agobio…Grrr!

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#AetnaSMM6

Llevamos 6! 6 encuentros con los buenos amigos de los Social Media Manager.

Creo, modestamente y con su permiso, que podemos decir que formamos un grupo de complicidades.

Debo confesar que son todos unos cracs en su trabajo, mueven los hilos de las redes sociales, son capaces de influir, viralizar, ayudar a crecer, a darse a conocer, a enseñar… a aquellas personas, empresas, entidades que los contratan o que ellos consideran necesitan un empujón para su despegue.

Ellos lo negarán, pero tienen poder. Y lo que más nos gusta, lo que más admiramos de ellos es su luz blanca, su simpatía y su capacidad de ayudarse los unos a los otros, da igual que hayan nuevas incorporaciones al grupo, saben que si vienen de parte de sus colegas son parte, rápidamente, de la familia #AetnaSMM

No siempre pueden coincidir todos, sus responsabilidades profesionales a menudo no se lo permiten, pero os aseguro que cuando los presentes se sientan a la mesa nunca olvidan a nadie, siempre hay un DM o un twit cómplice que los acerca estén donde estén.

Tenerlos en “casa” nos recuerda la canción de nuestro Sisa… sí… “Oh benvinguts passeu passeu”

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¿De verdad ya estamos en el mes de marzo?

aetna centro de negocios en barcelonaPersonalmente estoy un poco asustada, el próximo martes ya es marzo y yo todavía tengo el regusto de los turrones en la boca. ¿Cómo puede ser que pasen las semanas como si estuviéramos en una carrera de Fórmula 1?

Encima las festividades de Semana Santa llegan de aquí nada y sin darnos cuenta nos encontraremos en pleno domingo de Ramos y acabado esto que queda… preparar el cuadrante de las vacaciones del despacho y no me siento preparada.

Esta ha sido una muy buena semana, pero tan llena de actividad y decisiones de última hora que parece que en 7 días hayamos hecho el trabajo de un mes, pero necesitaríamos un mes para recuperarnos de estos 7 días.

No quiero que parezca un post negativo, pero todo va tanto rápido que 24 horas parece que se conviertan en 12. Los días tendrían que tener el doble de horas y quizás así les sacaríamos más provecho porque personalmente no doy abasto.

Moraleja: Tendré de aprender a estirar los fines de semana e intentar alargarlos y disfrutarlos como si tuvieran 48 horas para compensar la celeridad del resto de días.

Buen fin de semana 🙂

No sabía qué ponerme…

Hace unos días pasé por delante de una tienda de ropa y un mensaje en su escaparate me llamó la atención “No sabía qué ponerme y me puse una sonrisa”

Parece una frase tópica y típica pero real como la vida misma. La sonrisa es lo que nos da vida, lo que nos ilumina el rostro y la que hace que demostremos cercanía y calidez a los que tenemos a nuestro lado.

Lo que realmente realza la belleza de las personas no es su vestuario o su peinado, es su estado de ánimo. Así que intentemos que las sonrisas vayan ganando terreno a los rostros serios para que todos nos sintamos mejor y más guapos.

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¿Las habéis visto?

aetna barcelona centro negociosSalía de casa a una hora bastante buena cómo para ir andando hacia el trabajo “sin prisa pero sin pausa”, me gusta contemplar la ciudad y sus gentes, a cualquier hora pero sobre todo por la mañana cuando todos vamos hacia un objetivo: colegios, trabajos, mercados… llenos de energía para coger el día con fuerza y ánimo…

En el primer momento no me fijé pero algo parecido a una señal me hizo girar la cabeza y volver a mirar… sí, sí, lo veía claro, ante mis ojos aquello que durante años había formado parte de nuestro paisaje urbano, que tanto podía ser canalizador de sueños y de proyectos como, desgraciadamente, de pesadillas.

Lucía firme, orgullosa, como si se tratara de una especie extinguida que resurgía de nuevo, pensé… “¡qué valiente!” y un montón de imágenes venían a mi recuerdo cuando años atrás eran muchas las que nos rodeaban… pero es que unas cuántas calles más adelante… ¡otra!

Las sensaciones se mezclaban, por una parte un rayo de luz, “lo estamos superando”, vamos creando puestos de trabajo, quizás vuelvan las ilusiones, los proyectos de hogar… sólo deseo una cosa que las pesadillas no vuelvan para nadie.

¡Bienvenidas obras!