La aventura de subir al transporte público

Soy usuaria diaria del transporte público desde hace… ¡Uf! ¡Mejor no pensarlo, los años pasan volando!

Como la mayoría de pasajeros, he vivido experiencias inéditas e incluso he conocido personas que a fuerza de verlas de lunes a viernes a la misma hora, y hasta incluso los fines de semana, terminan siendo un trocito de nuestra rutina. Pero lo que realmente me deja boquiabierta es la ansiedad que nos coge (a mí la primera) cuando vemos que llega el metro o el bus y nos encontramos a pocos metros de distancia de la parada. Corremos como si nos fuera la vida, como si fuera la última oportunidad que tenemos para llegar al destino que tenemos marcado ese día… ¿No os ocurre lo mismo? ¿No lo habéis observado?

Da igual la edad, si se lleva bastón, muletas o si tenemos un problema físico, todos absolutamente todos en esos segundos rejuvenecemos y somos rápidos y veloces como Usain Bolt.

blogEl ejemplo que os contaré fue el que me hizo reflexionar y quererlo compartir hoy con vosotros. Esta semana esperaba el autobús en la Diagonal. Por las obras, ahora las paradas están protegidas con unas barandillas para evitar que los peatones no pasemos por donde no debemos pasar y evitar accidentes (hay carriles de circulación en ambos lados). De momento esto no funciona mucho ya que la gente pasa por encima o por debajo de dicha barandilla o bien se las ingenia para evitar tener que dar toda la vuelta a la acera. Muy mal hecho pero el género humano muchas veces no entendemos a razonamientos…

Pues bien, mientras esperaba, llegó uno de los autobuses, empezaron a subir unas tres-cuatro personas y de repente oigo: “¡¡Aaaaayyy!!” Me giré y me quedé helada al ver a un señor de una edad bastante avanzada, con su bastón, encallado bajo la barandilla. Literalmente se quedó “clavado”. Entre todos le ayudamos, no se hizo daño y finalmente pudo subir al autobús.

Reflexión: ¿realmente es necesario arriesgarse tanto? ¿Tanta prisa tenemos que no podemos esperar unos minutos? ¿Qué opináis?

I WORK BUT YOU WIN

Win-Win:

No es un concepto nuevo, ni alternativo ni mucho menos innovador. Es una tendencia aparentemente vigente, que funciona, que estrecha relaciones, que enseña, aporta contactos y con suerte una puerta a los ingresos de ambas partes.

Como dicen los expertos en marketing “Lo bueno funciona”.

tumblr_mi08fiuyA91qb0ebko1_500A menudo suele aparecer en forma de “trueque colaboracional”, es decir, varios profesionales intercambian sus productos/servicios sin coste alguno. No existe transacción económica entre las partes pero fortalece enormemente los vínculos y en muchas ocasiones son de gran ayuda.

Dicen que en la época económica-social-empresarial por la que está pasando nuestro Planeta hace salir de su crisálida una nueva tendencia. Dicen que se trata de aprovechar al máximo los contactos y el trabajo del prójimo para poder subsistir de forma cómoda, bajo una apariencia de gran actividad social pero con una baja productividad. Lo que dicen se llama “I work but you win”.

Nosotros nos negamos a aceptar esta tendencia. ¿A alguien le suena?

Maléfica o Princesa

Estos días he visto pasar a muchas niñas estrenando sus vestidos de princesa y he recordado cuando yo también lo llevaba y creía en el príncipe azul. Curiosamente si ahora me preguntaran que prefiero ser si Maléfica o Princesa, no dudaría al decir … Maléfica.

Los héroes de los chicos son muchas veces, hombres con un punto canalla y malote como Batman, Iron Man, Lobezno, nada que ver con el perfil romántico que por norma general las mujeres buscamos desde pequeñas. A ellos no los enseñan a salvar princesas para casarse con ellas, si no a seducir a todas las que rescatan. Dos mundos con expectativas totalmente opuestas que en la edad adulta tienen que intentar encontrarse. Muy complicado aunque no imposible.

A menudo, los años y la experiencia nos hacen darnos cuenta que es más divertido, superada la etapa Bella Durmiente, ser Maléfica, porque no es mala sino fuerte e inteligente, porque no es cínica solo irónica, porque tiene buenos sentimientos pero no para todo el mundo, solo para quienes los merecen, y que quizás el “Felices para siempre”, es solo un “Felices mientras nos queramos y si no funciona cada uno por su lado”.

A pesar de todo, en esta nueva etapa, como ya he pasado la edad de querer un malote en mi vida, soy más de Superman o Spiderman, porque aunque aparentemente no son tan interesantes, no dejan de ser Súper Héroes, fieles a sus chicas y mucho más fáciles de gestionar.. (Carcajada maléfica…).

Os dejo que tengo que marcharme de fin de semana con Superman y mis Superboys, a intentar inculcarles que lo importante en esta vida es querer, quererte, no depender nunca de nadie e ir de la mano, ni arrastrar ni dejarse arrastrar y eso chicas, también sirve por las princesas.

 

POST MALEFICA